viernes, 27 de noviembre de 2020

MARADONA NO SE MANCHA


Por estos días se pudo escuchar a gente  que no entiende lo de Maradona y el amor de su pueblo.

Gente que no entiende que Diego no fue un jugador de fútbol, al menos no sólo eso. En la cancha fue un artista de la pelota, un dibujante de jugadas, pintor de goles, un bailarín, un acróbata. Fuera de la cancha siguió siendo artista dibujando sonrisas a fuerza de frases ingeniosas. Fue un quijote en botines, en zapatos y descalzo. Fue médico del alma de multitudes. Fue alquimista de la palabra contra el poder real y alimento de los humildes y no tanto.  Fue bandera, himno, sueño, alegría, tristeza. Diego fue magia, luz, camino, modelo a imitar y a no hacerlo. 

No fue un jugador, ni siquiera fue un hombre, o no sólo un hombre. Diego es metáfora,  es símbolo de lucha y coraje. Es un mito que sobrevivirá y que se transmitirá de generación en generación. Es eso que un pueblo elevó a categoría divina.

Maradona ni siquiera es él, o no es sólo él, es también nosotros porque es aquello que nos inventamos para creer en algo.

Silvio Rivero





jueves, 26 de noviembre de 2020

LA PERFECTA IMPERFECCIÓN


Maradona era, es y será el punto donde los extremos se unen. 

El niño pobre que albergaba la certeza del adulto que sería ("quiero ganar un mundial" decía con pocos años) y el adulto que jugaba como chico. El que se entregó a los excesos y el que los reconoció y les dió pelea. Diego el que apenas con una secundaria incompleta daba cátedra con la brillantez lacónica de sus frases. Ese que iluminaba hasta con sus oscuridades. El que amamos por ser tan terrenal y tan de otro mundo al mismo tiempo.

Maradona era, es y será lo humano y lo divino juntos. Un ser de perfecta imperfección. Y no es esto un juego de palabras ni un pretencioso oxímoron. Diego es una especie de aleph borgeano que reúne un universo que no se puede explicar, que no se puede abarcar, un misterio al que se ama y que por eso también se dice D1OS.


Silvio Rivero




sábado, 21 de noviembre de 2020

ACUÑAR MONEDA FALSA


La Ministra de Educación de Ciudad de Buenos Aires Soledad Acuña acaba de dar a conocer una carta a manera de aclaración de sus agraviantes dichos sobre los docentes. 


Contrariamente a lo que podría esperarse, no se rectifica e insiste en su postura. En un párrafo dice: "También sabemos que algunos dirigentes abusan de su rol docente y eligen adoctrinar antes que enseñar a pensar. Por si hiciera falta aclararlo, voy a mantenerme firme: con los chicos, no." Intenta así erigirse en una valiente defensora de la infancia ultrajada, por quienes presenta, como a docentes sin escrúpulos.


Hace tiempo vengo observando una construcción de la realidad de quienes gobernaron los últimos cuatro años. Siempre denuncian los dichos de los opositores calificandolos como "relatos". Sin embargo, intentan instalar un relato propio, pero en el terreno de lo inverosímil.

Desde la carta de la "infectadura" para acá (o tal vez desde antes) se vienen intentando instalar realidades falsas, sin velos que la disimulen. Recordemos la idea de que estamos gobernados por infectólogos, la idea de fraude electoral de Esteban Bullrich, las noticias de masivo éxodo de empresas y personas del país por parte de los medios, la idea de inminente golpe de Estado de Duhalde, los dichos del ex presidente de que él gobernó hasta el 11 de agosto de 2019, etc. Todos "relatos" a instalar en la sociedad.


Ahora es Soledad Acuña quien mediante un discurso adoctrinante, intenta instalar el "relato" de maestros que "adoctrinan". En mi experiencia nunca he visto a docentes a llamar a votar por tal o cual partido (a niños que por otra parte aún no votan) ni repartiendo volantes o algo similar. Ahora, si transmitir ideas antropológicas, sociales, históricas, éticas, filosóficas, etc es "adoctrinar", entonces los docentes seguro que lo hacen.


Instalar la idea de "adoctrinamiento" pareciera estar en la misma línea del sector al que pertenece la Ministra de crear realidades. Acuña así, con un "relato", acuña una moneda falsa  y la hace circular en la sociedad. Como toda moneda entra en el circuito de la economía de creencias e ideas con que se manejan las personas y se instala lo falso como verdadero. Y ocurre como con los billetes falsos, se mezclan con los auténticos y después es difícil diferenciarlos.


Seguramente será un trabajo, justamente de docencia, poner en claro esto, para que quien tome por auténtica esta moneda falsa que acuña la Ministra y que la pone a circular, al menos esté advertido de que se está engañando. Porque si la educación consiste en aprender a pensar y en cultivar un espíritu crítico, nuestra educación no termina nunca... por suerte.


Silvio Rivero



miércoles, 18 de noviembre de 2020

GAMBITO DE DAMA, ZANCADILLA A LA MUERTE


El término gambito se traduce como zancadilla o truco y es una estrategia de juego que se usa en ajedrez para ganar tiempo y posición en la apertura.  

De la serie Gambito de dama me llamó la atención no tanto la épica del juego sino la cuestión del cuerpo y su contención.

Si la pulsión es eso que anda por los bordes, la boca es el borde por el cual, en el personaje, ella se pasea. Un borde de agujero que se obtura con pastillas y bebidas. Beth, huérfana de contención familiar se contiene -una vez en el orfanato- en un tablero de bordes rígidos y de leyes claras y se desborda en los excesos de alcohol y fármacos. Se aloja después en una madre suplente y cuando esta cae desde su propio exceso, la nuevamente huérfana se alberga en lo heredado: una bata y una casa.

Las prendas de vestir son las que por último la contienen dándole aspecto de dama ubicada, en el último capítulo, entre hombres mayores que la alojan cuales padres.

El ajedrez es así, para la protagonista, una auténtica zancadilla a la muerte para ganar tiempo de vida y el tablero su tabla de salvación a la que se aferra con alma, vida y pasión.

Al final, el desborde es contenido; lo desalojado alojado. Pero el último capítulo no es el final, sino el comienzo del mismo juego pero en otra partida, un inicio que se expresa en una invitación al otro: "juguemos".

Cruda, estéticamente impecable, inteligente y emotiva.

Silvio Rivero




sábado, 7 de noviembre de 2020

PINO, LA VOZ Y LA MIRADA



Pino Solanas fue arte y politica. Un hombre de su época, comprometido en pensamiento y acción. Hacia pensar ya sea por estar uno a favor o en contra de sus decisiones políticas que trazaban su camino. Emocionaba también con su arte y sus palabras. 

Era mirada y voz. 

Lo primero que recuerdo de Pino es Sur, esa película que me fascinó en mi adolescencia de 1988 -con su ambiente azul y la voz de Goyeneche-, lo último que me emocionó fue esa alocución de 2018 en el Congreso cuando luego de no aprobarse la ley de interrupción voluntaria del embarazo dijo "que nadie se deje llevar por la cultura de la derrota". 

Gracias Pino por todo lo que nos diste.

Silvio Rivero



domingo, 1 de noviembre de 2020

EL FIN DEL MUNDO SE LLAMA "EL COLAPSO"


El colapso es una miniserie francesa escrita y dirigida por Jérémy Bernard, Guillaume Desjardins y Bastien Ughetto, tres jóvenes directores pertenecientes al colectivo Les Parasites. Estrenada en noviembre de 2019 por Canal+.

Una serie de relatos distópicos que no hacen serie sino unidades separadas.

Íntegramente filmada en plano secuencia  es una verdadera maravilla. 

Ocho capítulos de aproximadamente 20 minutos cada uno que van mostrando un mundo al borde de la desintegración y exhibiendo lo humano al filo de lo inhumano. Relatos de desesperación que nos sumergen en climas por momentos demasiado angustiantes y crudos (en el capítulo 6 es muy difícil contener la emoción). Personajes llevados a puntos límites arrastrando al espectador con ellos y metiéndolo a la fuerza en escenas, haciéndolo participar en historias en las que todo lo conocido se esfuma para transformarse en extraño. 

La escasez de víveres y la abundancia de mezquindad, la omnipresencia de la muerte y la desesperación por vivir, el miedo y la estupidez como inherentes a lo humano; son algunos de los elementos presentes que generan un estado emocional que prácticamente prescinde de la trama.

Se estrenó el año pasado y por ese entonces nadie sabía aún que al poco tiempo el Covid haría de las suyas mostrando que la ficción y la realidad a veces se confunden. Nadie sospechaba que un virus haría justamente colapsar una forma de vida, que sabemos, ya no volverá a ser la misma.

Silvio Rivero


Nota: se la puede ver es este blog que es espectacular y muy recomendable

http://website.informer.com/visit?domain=cinefiliamalversa.blogspot.com.ar