lunes, 21 de septiembre de 2020

LO VIRTUAL EN LA CLÍNICA DE LA DISCAPACIDAD. UNA NUEVA REALIDAD

 

Intervención del 21 de septiembre de 2020 en Jornada de presentación de la publicación El Cuaderno de Centro Claudina Thévenet. Ciudad de Buenos Aires


 

Según la RAE “virtual” proviene del latín virtus (“fuerza” o “virtud”) y hace referencia a aquello “que tiene virtud para producir un efecto aunque no lo produce de presente.” Otra acepción es “que tiene existencia aparente y no real” (https://dle.rae.es/virtual).

Por realidad por supuesto, se entiende aquello que se define en oposición a lo virtual

Ambos conceptos entran en permanente tensión y en este contexto de pandemia y tal como testimonian lo textos de la revista -sobre todo en el ámbito de la atención clínica y en el educativo- es lo virtual lo que adquiere mayor preminencia. Efectivamente hacemos todo por Zoom, Whats App, Google Meet, etc. La pantalla es nuestro partenaire y las voces ya no salen de boca del otro sino de parlantes y auriculares. Todo se ha vuelto virtual, la realidad se ha virtualizado Pero esto nos lleva a preguntarnos si acaso no ha sido así siempre y la realidad no es tal sino que está constantemente mediatizada por lo virtual.

Lo virtual existe dentro de aparatos como computadoras, tablets, celulares y televisores, pero existe también dentro de otro aparato que funciona con leyes distintas a las de las máquinas: el aparato psíquico. Porque, qué es el aparato psíquico sino una zona virtual llena de recuerdos, pensamientos, pasiones, sentimientos, emociones, que procesa, elabora y construye esa realidad que habita el sujeto. Todo lo que es parte de la realidad se tramita de forma virtual. Lo subjetivo es virtual, no existe fuera de nosotros mismos, no existe en la realidad tangible; no se puede tocar un sentimiento, un afecto, un pensamiento, ni un sueño.

Y ese aparato psíquico se forma  también de manera virtual. Lacan nos enseña que es durante el estadio del espejo -en el que se encuentra el enfant entre sus 6 y 18 meses- cuando el bebe experimenta jubilosamente la unidad del cuerpo al percibirse en el espejo que le devuelve una imagen corporal completa, pero también virtual, como toda imagen. Una imagen que es “virtual” en tanto, como vimos, lo virtual es aquello que tiene “virtud para producir un efecto aunque no lo produce de presente.” El efecto que tendrá esta imagen en caso de constituirse será el de posibilitar la unidad del cuerpo y del Yo; en caso de no constituirse, el sujeto vivirá su propio cuerpo de manera extraña y sin una unidad que le permita habitar eso que, por convención, se llama realidad. La definición de lo virtual como aquello que tiene la virtud de producir un efecto a futuro cuadra perfectamente en la constitución subjetiva del yo.

Por lo tanto lo virtual está en los orígenes mismos del psiquismo siendo también él mismo un espacio virtual.

La realidad entonces, no es más que una construcción que hacemos nosotros mismos. Los creadores de fakes news en las redes sociales, lo saben muy bien y lo aprovechan. 

En esa construcción de la realidad juegan un papel fundamental los encuentros con los otros. Dichos encuentros siempre han sido en una realidad en la que el terapeuta o el educador ponían el cuerpo ¿Pero qué ocurre cuando ese cuerpo no puede estar en la realidad sino de manera virtual? Bueno, evidentemente la cosa cambia. Aunque pensándolo bien, ese encuentro que antes era en la realidad y ahora se traslada a la escena virtual tampoco era tan real, sino que siempre estuvo mediatizado por la subjetividad del paciente. Se trata ahora, entonces, en este contexto de ayudar a que el sujeto se reacomode a una especie de doble virtualidad: vale decir no sólo a interpretar la realidad con sus recursos psíquicos sino a interpretar ahora una realidad  que ya no es real, sino virtual. El cuerpo se sustrae para estar presente de otro modo, quizás con más presencia que antes. 

Del lado del profesional hoy poner el cuerpo es poner también la voz, la mirada y el ser mirado por el ojo de la cámara. Hoy lo virtual hace que la presencia sea incluso requerida en cualquier momento, cuestión que conocen bien los docentes cuyas jornadas laborales se han extendido con la pandemia con el efecto de agotamiento que eso trae. Vale decir que así como tenemos que ayudar a nuestros pacientes y alumnos a tramitar esa virtualidad como una nueva realidad, sería conveniente que también nosotros podamos ir reacomodándonos a esta nueva realidad para poner un límite a lo virtual, a fines de que no nos agote ni supere. Se trata de utilizar el aspecto positivo de lo virtual que tiene que ver con el acercamiento al otro, pero se trata también de acotar su aspecto negativo que está en relación  al desborde y al exceso, sobre todo en relación al exceso de tiempo que permanecemos bajo su influjo. Se trata así de tener presente la definición de lo virtual como aquello que tiene la virtud de producir un efecto a futuro. De nosotros depende que ese efecto sea positivo. Ese es uno de los nuevos desafíos que considero nos trae esta pandemia, tanto en el campo clínico como en el educativo.

Esta revista que presentamos da testimonio de un efecto positivo de lo virtual y ojalá podamos seguir provocando estos efectos que hoy celebramos.

A manera de cierre de esta charla pero a manera de apertura a una propuesta de trabajo, quisiera enumerar lo que considero nuevos desafíos en el campo de la clínica de la discapacidad en esta época:

 a) Inventar una nueva clínica, con cuerpos y voces presentes de manera virtual. Una clínica que se estructure en torno del manejo de la imagen y de la voz en sus diversas modalidades, con la posibilidad de crear estrategias terapéuticas a partir de ser utilizadas como herramientas de abordaje.

b) Crear nuevos vínculos con las familias de nuestros pacientes, que actualmente forman parte de la clínica quizás más que en épocas de pre pandemia, por tener presencia permanente en sus hogares.

c) Reinventar las supervisiones clínicas para que respondan a esta nueva modalidad de atención.

d) Proponer nuevas elaboraciones teóricas que permitan pensar el abordaje clínico y/o educativo en contextos de virtualidad.

Es tiempo entonces de reinvención de eso virtual que hoy forma parte de una realidad muy concreta. Es tiempo de trabajo y de elaboración de esta nueva realidad de la que lo virtual ya es parte fundamental.

 

Silvio Rivero


Link a la revista: 

 https://drive.google.com/file/d/1rRBwhGNTlLXZiZI_0vDbxM8c-PDDLnj-/view





viernes, 18 de septiembre de 2020

EL GOBERNANTE AUTOGOBERNADO


Tal como venimos diciendo desde el 9 de junio -a raíz de la habilitación para "actividad física al aire libre" en la Ciudad de Buenos Aires- no alcanza con apelar sólo a la responsabilidad individual. En ese momento hablaba del "ciudadano autogobernado" como una categoría imposible (ver http://silviorivero.blogspot.com/2020/06/el-ciudadano-autogobernado.html?m=1)

El tiempo marca que efectivamente es así y hoy los infectólogos que asesoran al presidente le solicitan tomar otras medidas que permita restringir más la circulación en zonas con alto nivel de contagio. 

En tanto ocurre esto, al mismo tiempo la Ministra de Educación de la Ciudad (de profesión Licenciada en Ciencias Politicas) continúa insistiendo con hacer volver a los chicos a las escuelas en "espacios abiertos" homologando las escuelas a los bares.

Así como no existe el "ciudadano autogobernado" tampoco parece existir el "gobernante autogobernado", porque seguramente el intento de abrir todo en CABA obedece a alguna investigación de Focus Group que indica que de no dar una apariencia de normalidad seguramente el gobierno porteño dejará de ser bien visto por sus futuros electores. Sabemos que existe un sector que ya está pensando en las elecciones del año próximo y decide en base a eso.

Por un lado los epidemiólogos solicitan restringir aún más algunas zonas para contener el virus y por otro lado en CABA en dónde está el epicentro de contagios se pretende hacer justo lo opuesto.

Silvio Rivero




LOS ACTORES DE LO IRREAL Y LA CATARSIS DE SUS ESPECTADORES O LAS NUEVAS REGLAS DE LA GUERRA

En Argentina un ex presidente dice que su "impresión es que el actual presidente está 'grogui'", como estaba él cuando gobernaba. Otro ex presidente en una carta publicada hace unos días en un diario manifiesta que en el país "no se respeta la Constitución" sin más pruebas que su propio decir. En Bolivia una presidenta de facto expresa que para "cuidar la democracia" (que ella violó para estar en ese cargo) decide no presentarse como candidata para no "dividir el voto" e impedir así que gane Evo Morales en elecciones... democráticas; vale decir que desde su óptica y la de su espacio politico se "cuida la democracia" impidiendo su desarrollo, así como se "lucha por la libertad" destituyendo a un gobierno democrático que ahora hay que evitar que vuelva también por vía democrática.

Realmente todas estas son pruebas de que se manipula a la gente y se miente sin ningún cuidado. Al parecer se ha superado la etapa de la posverdad y se ha entrado en una especie de extrañamiento de la realidad. Ciertos políticos y comunicadores se encargan de convertir lo real en irreal y lo irreal en real y para eso intentan anular el sentido crítico de las personas apelando solamente a lo emocional del ciudadano que se convierte así en un espectador de esa irrealidad que esos políticos y comunicadores le presentan a la manera de actores. Los ejemplos de este mecanismo, por supuesto no se agotan en los casos presentados, basta ver noticias mentirosas en las que, por ejemplo, de un caso particular se hace una generalidad como "éxodo de empresas" o "la gente se va a vivir a Uruguay", para comprobarlo. 

Estos políticos y comunicadores se transforman así en actores y los ciudadanos desprevenidos en espectadores de esa irrealidad presentada como real. Se presenta así ese fenómeno que nace en el teatro griego, donde los actores actuaban su papel provocando el efecto de catarsis en el público, liberando sus emociones. El efecto catártico de estas actuaciones de políticos y comunicadores se vehiculiza hoy y en este contexto, de otra manera: a través de la movilización de la gente ya sea en marchas, cacerolazos o manifestaciones en redes sociales. Efectivamente en nuestro país y por estos días, inmediatamente después de la publicación de la carta del ex presidente, se produjo una nueva movilización en el Obelisco, otra vez con desdibujadas consignas al igual que la carta que los impulsó a salir.

Esta estrategia pensada en términos cinematográficos y teatrales, con algunos políticos y comunicadores como actores y la ciudadanía como público, destinada a crear una realidad irreal y convertir la realidad en irreal, es muy peligrosa. El peligro es que, en caso de triunfar, amplificará al resto de la sociedad y por un efecto de contagio, ese desquicio que está presente en una parte de la sociedad que sale a la calle sin saber bien ante qué se manifiesta. 

El mecanismo que se está utilizando es el de presentar la mentira como verdad. Esto, que es propio de las redes sociales con sus fakes news y que tanto estrago produjo por ejemplo en países como Birmania donde generó una guerra civil (véase la película "El dilema de las redes sociales"), se encarna hoy en los políticos y comunicadores con gran exposición y sin ninguna vergüenza. Esta estrategia es la que propone Sean McFate el nuevo gurú de la administración norteamericana. McFate, un ex militar norteamericano devenido en escritor y filósofo de la guerra, publicó en 2019 su libro “Las Nuevas reglas de la guerra: la victoria en época de desorden”. Allí reivindica la militarización de la política a través de la utilización de los medios de comunicación, la gestión del desorden y la generación de conflictos internos. Dice McFate “la victoria no se obtiene en los campos de batalla sino en la conciencia de la sociedad” y dice también que en esta nueva guerra ganará quien logre imponer su realidad por más irreal que sea (véase el brillante artículo "Las nuevas guerras" de Jorge Elbaum en el Cohete a la luna). 

La estrategia ya está en marcha y en nuestra región la oposición política en Argentina la está utilizando, tanto como el gobierno en Bolivia. La única manera de contrarrestar esa estrategia es estando atentos y bien informados para no confundir lo irreal con lo real.

 Silvio Rivero




lunes, 14 de septiembre de 2020

EL DILEMA DE LAS REDES SOCIALES O LA PÉRDIDA DE LA REALIDAD



Caracterizada como docu-serie "El dilema de las redes sociales" se puede ver en Netflix. Es por un lado, un documental con testimonios de ingenieros, programadores y otros profesionales que conocen las redes sociales por dentro por trabajar o haber trabajado en ellas y es también una película, ya que existen actuaciones que recrean escenas en las que las redes sociales son las protagonistas.

Realmente llama a la reflexión ya que explica muy bien el contexto sicial en el que las redes se insertan y al mismo tiempo muestra como lo modifican. 

Se habla así de un "capitalismo de control" a través de las redes sociales. Se muestran los mecanismos de "tecnología persuasiva" con su dinámica psicológica de "reforzamiento positivo intermitente" que hacen a las redes tan adictivas. Se dice claramente que los algoritmos están construidos para "explotar la vulnerabilidad de la psicologia humana" y se llama la atención sobre un aspecto alarmante de la tecnología artificial: su independencia del control humano, lo cual ya está ocurriendo. Se plantea la velocidad de crecimiento de las fakes news y el motivo de ello: las noticias falsas venden más que las verdaderas. Se muestran así las noticias falsas que, en este contexto de coronavirus han generado los movimientos anticuarentena.

La película muestra también la construcción que hacen las redes con una verdad ajustada a cada usuario de quien conocen perfectamente sus ideas, sentimientos y preferencias. Así las redes moldean mundos para cada uno generando lo que hoy vemos a nivel global: estados de tensiones y polarizaciones extremas. En este sentido el caso de mayor efecto de polarización provocado por las redes es el de Birmania donde, a partir de ellas, se generó una guerra civil.

Uno de los testimonios expresa que, de no poner límites al poder de las redes, el mundo podría caer en una guerra civil y basta ver todo el documental para advertir qué dicha afirmación no tiene un gramo de exageración. 

Tristan Harris, diseñador ético de Google dice que las redes han logrado que no exista una verdad y que por lo tanto no podamos acordar en ese punto que es la condición mínima del diálogo. La tecnología, dice, aplicada a las redes, saca lo peor del ser humano y genera polarización, desconfianza en los demás, indignación, soledad, distracción, incapacidad para resolver problemas reales, caos.

Desde el psicoanálisis sabemos que la realidad tiene estructura de ficción pero las redes han conseguido generar verdades que el usuario no entiende como particular sino como universal, no las entiende como fruto de su ficción o su punto de vista, sino como realidad compartida por todos, y eso porque efectivamente ve esa realidad en su pantalla. Lo que no sabe es que por obra de los algoritmos cada uno ve una realidad distinta en su pantalla. Así el usuario creyendo que todos ven la misma realidad cree compartir "la realidad" con otros.

Los testimonios en la película dicen que el negocio hoy es experimentar con seres humanos y las redes experimentan con todos nosotros. Una frase representa bien esta realidad: "si algo es gratis es porque el producto sos vos."

La película muestra que percibir el mundo a través de las redes llevará indefectiblemente a una pérdida de la realidad, como la que ya podemos ver y que generan, por ejemplo, los movimientos anticuarentena, antivacunas, el terraplanismo y el negacionismo. 

Una película necesaria y recomendable.


Silvio Rivero




domingo, 13 de septiembre de 2020

LLAMAR A RESPETAR LA LEY MIENTRAS NO SE LA RESPETA

 

Siempre me llamó la atención el uso que la hoy oposición politica argentina hace de ese mecanismo de defensa del que hablara Freud: la proyección. Recordemos que este supone básicamente atribuirle a otro lo que en realidad es de uno. Con la carta que hoy pública el ex presidente creo que llega a la cúspide de su uso. 

Si se la lee se observará que a lo largo de la misma no hace más que hablar de lo que su propio gobierno ha hecho, atribuyéndole la intención -sólo la intención- de ese mismo hacer a este gobierno. Así le atribuye esa intención de mal obrar (que en su propio gobierno no fue sólo intención sino realidad concreta) y propone a la oposición como antídoto para neutralizar ese obrar. Así dice:

"Las autoridades al frente del Poder Ejecutivo vienen desplegando una serie de medidas que consisten en el ataque sistemático y permanente a nuestra Constitución. Para poder gobernar sin límites, violentan la ley fundamental de la Nación"

En otro párrafo incurre en otro mecanismo de defensa: la negación. Niega así, al mismo tiempo, la libertad de expresión existente y las medidas de gobierno destinadas a cuidar a la ciudadanía cuando dice: 

"Lo que se busca es el control social y evitar que los ciudadanos manifiesten su disconformidad con las medidas que se toman y que perjudican a amplios sectores de una sociedad exhausta de obedecer decretos que atentan contra su bienestar general."

Aunque inmediatamente, y en franca contradicción con lo dicho unos párrafos antes, admite que en realidad hay libertad de expresión ya que hay marchas de protesta, diciendo: 

"El panorama dramático descripto tiene su contracara: en la Argentina emergió algo nuevo. Ciudadanos movilizados y atentos que han ganado las calles. Desde la lucha contra la resolución 125, la exigencia de verdad sobre la muerte del fiscal Nisman, las marchas del SíSePuede, o el más reciente 17-A la conciencia cívica se expresa." Por supuesto se advierte aquí en relación a las marchas mencionadas una mezcla de temas, de motivos y de épocas.

Francamente parece ser una carta escrita para confundir, en línea con la estrategia que se viene implementando desde la oposición que fogonea desde marchas anticuarentena y cartas de infectadura hasta reclamos policiales. O sea todo lo que conspire contra la estabilidad del gobierno.

Lo que llama la atención también en este desquicio que promueve la oposición, es que quién firma esta carta en la que pide un respeto por la ley que él supone perdido, en realidad esa misma persona que pide eso, ella misma muestra falta de respeto por esa ley y lo demuestra violando el aislamiento que debía cumplir por venir del exterior, reuniéndose con gente a los 8 días sin esperar a que se cumpla el plazo de 14 días. O sea llama a respetar la ley alguien que no la respeta.

Si hay que llamar a algo sería a la sensatez de la oposición, pero ese pedido será en vano porque desde que asumió el nuevo gobierno comenzaron a jugar el juego de tratar de enloquecer a la sociedad y debilitar al gobierno. Ojalá no lo logren y ojalá no lo dejemos hacerlo porque no se trata de la estabilidad de un gobierno sino de la estabilidad y continuidad de nuestra democracia.


Silvio Rivero


https://www.lanacion.com.ar/politica/para-defender-el-presente-y-ganar-el-futuro-nid2448530



sábado, 12 de septiembre de 2020

ANTIPERONISMO MADE IN ESPAÑA


 

David Jiménez, periodista español, escribe en The New York Times un artículo que titula "Entre Perón y Merkel: una encrucijada española."

A lo largo del artículo ubica como antimodelo al peronismo y como modelo a la política de Ángela Merkel.

La postura política del autor queda muy clara desde la bajada del título donde dice: "El país (España) no necesita importar populismos fallidos de Latinoamérica. Su ejemplo a imitar debe ser la gestión eficaz, sensata y regeneradora de la canciller alemana."

Efectivamente todo el artículo se trata sólo de opinión política, sin datos ciertos. Respecto de Argentina dice con total ignorancia y desdén por la investigación:

"Un país (Argentina) inmensamente rico en recursos y talento humano que tiene a más de un tercio de su población en la pobreza, lleva décadas sumido en una profunda crisis y este año incumplió el pago de su deuda por novena vez. Difícilmente un ejemplo a seguir, pero Argentina, y el peronismo que la gobernó casi 25 de los últimos 37 años, tiene sus fans en las altas esferas del poder en España."

En este párrafo intenta dar a entender que es el peronismo el origen de todos los males y que incluso es el responsable por "incumplir el pago de su deuda por novena vez", lo cual es directamente una mentira, Reestructurar una deuda no es "incumplirla", sino todo lo contrario, es asumirla y comprometerse a saldarla a través de un plan de pagos. El periodista omite un pequeño detalle: decir que la deuda la contrajo el macrismo no el peronismo. Omisión que seguramente se debe a que, como adhiere políticamente a esas ideas neoliberales no conviene aclarar que un gobierno de ese sello nos endeudó para, encima, fugarse ese dinero.

A lo largo de todo el artículo destila desprecio y desinformación sobre el peronismo y alerta a los españoles sobre el hecho de que Pablo Iglesias e Irene Montero son prácticamente los nuevos Perón y Evita. 

Si los españoles toman en serio estas apreciaciones sobre el peronismo, allá ellos, pero me parece una falta de respeto que un periodista hable de manera tan despectiva de un movimiento politico que ganó en elecciones democráticas en un país que no es el suyo y que se dé permiso para opinar tan liviana y malintencionadamente sobre lo que no conoce o no quiere conocer.

Cabe aclarar que  David Jiménez es un periodista español que colabora con el The New York Times y fue director entre 2015 y 2016 del periódico español de derecha El Mundo.

O sea, un periodista español montado en opiniones personales, escribe en un diario norteamericano en contra del peronismo que hoy gobierna Argentina y en contra de Unidas Podemos que gobierna España. Acá levanta la nota Infobae y otros diarios más pequeños y la reproduce.

Que alguien diga, luego de leer este artículo, que existe el periodismo  "independiente".

Evidentemente desde los verdaderos sectores de poder que se expresan a través de estos medios existe la preocupación de que España pueda "peronizarse" y de que a Argentina le vaya bien con el actual gobierno peronista. 

La realidad argentina con su reestructuración de deuda, su espectacular baja de riesgo país, su producción tecnológica y científica - visibilizada en la construcción de un satélite y la producción de la vacuna contra el Covid- muestra que ha comenzado a andar nuevamente  un sendero de independencia económica y soberanía politica y eso,  efectivamente,  pareciera preocupar a algunos.


https://www.nytimes.com/es/2020/09/10/espanol/opinion/pablo-iglesias-irene-montero.html


https://www.infobae.com/politica/2020/09/11/dura-opinion-sobre-el-peronismo-en-the-new-york-times-contribuyo-a-la-tragedia-con-su-populismo-erratico/


https://elintransigente.com/2020/09/the-new-york-times-dijo-que-el-peronismo-contribuyo-a-la-tragedia-con-su-populismo-erratico/


Silvio Rivero





martes, 8 de septiembre de 2020

EL CAPRICHO COMO UN SÍNTOMA DE LA NEGACIÓN

Por estos días suceden en el país hechos sociales dignos de ser mencionados porque se presentan a la manera de síntomas:

- Los diputados de la oposición presentan un amparo judicial para anular las leyes aprobadas la semana pasada en sesiones a las que eligieron no asistir de manera virtual. Esos mismos diputados asistieron de manera presencial, poniendo en riesgo su salud y la de los empleados de la Cámara, para luego retirarse negándose a tratar las leyes que luego fueron sancionadas, ya que el oficialismo logró el quórum; leyes que ahora quieren anular con ese amparo judicial. Se intenta así negar la actuación de uno de los poderes del Estado (el Legislativo) haciendo intervenir a otro (el Judicial).

- El diputado José Núñez de JxC, uno de los que asistió de manera presencial, comunicó ayer por Twitter que dió positivo de coronavirus pero no dió la noticia al Parlamento, como hubiese correspondido, para que se active el protocolo y así cuidar a todos los que estuvieron en contacto con él ese martes. Una conducta que no tiene en cuenta al otro ni la legalidad.

- El intendente de Tandil Miguel Lunghi también de JxC decide no seguir las indicaciones del gobierno provincial para lidiar con el virus y establece así su propio sistema, abandonando el sistema de fases para administrar la cuarentena.

- En Ciudad de Buenos Aires se abren locales comerciales pero no se controla cumplimiento del protocolo mediante personal del gobierno de la ciudad.

- Lázaro Báez, a quien la justicia le dicta prisión domiciliaria luego de estar más de 4 años detenido de manera preventiva, regresa a su casa y un grupo de vecinos, de manera autoritaria, pretende no dejarlo llegar a su domicilio atacando el móvil del Servicio Penitenciario que lo traslada.

- En el Obelisco un grupo quema barbijos en claro gesto negacionista, por supuesto, sin distancia social ni medidas de protección. No hay personal de seguridad que intervenga.

Todos estos hechos tienen en común que infringen normas e indican que existe cierto sector de la sociedad que intenta empujarla hacia los límites de lo instituido. Se presenta así una parte de la sociedad que niega la realidad y opera de manera arbitraria para acomodarla a su antojo.

Como venimos diciendo hace un tiempo, se nota cada vez más una falta de ajuste a lo simbólico de la ley y un intento por imponer el capricho de cierto sector politico que perdió las elecciones y parece no aceptarlo. Es necesario que ese sector reencause el planteo de sus diferencias y las ubique dentro de los márgenes de lo legal y de acuerdo a leyes de juego de la democracia y la República. De seguir infringiendo lo normativo y el orden simbólico, alimentarán la confrontación y eso, huelga decirlo, sería perjudicial para todos. Es algo muy peligroso lo que están haciendo.

Ante el capricho con que algunos se manejan y que es  síntoma de negación de la realidad será necesario apelar a la ley y a la sensatez para ubicar un límite y evitar el caos.


Silvio Rivero



domingo, 6 de septiembre de 2020

LA "RESPONSABILIDAD INDIVIDUAL" DEL CIUDADANO AUTOGOBERNADO. LA NECESIDAD DE IR DESDE LO IMAGINARIO A LO SIMBÓLICO.


Cuando allá por los primeros días de junio en la ciudad se comenzó a hablar de las autorizaciones a realizar deportes al aire libre, lo cual devino en la "autorización a los runners", también se comenzó a hablar de la "responsabilidad individual". Ya por ese entonces desde este muro y desde el blog advertimos que era en vano apelar a tal responsabilidad ya que el ser humano no renuncia fácilmente a aquellos objetos que le provocan satisfacción. Por ese entonces llamé "ciudadano autogobernado" a esa categoría propuesta desde el Ministerio de Salud de la Ciudad. Con esa apelación a la "responsabilidad individual" se propone dejar prácticamente en manos del ciudadano el manejo sanitario.

Aquella observación fruto de una mirada freudiana  se reconfirma por estos días gracias a las reaperturas de locales gastronómicos, en virtud de la recuperación económica de esos comerciantes. Efectivamente dicha medida mostró que la "responsabilidad individual" brilla por su ausencia a juzgar por las escenas de aglomeraciones del pasado viernes, que seguramente dejarán un negativo saldo de contagios que deberán ser atendidos en un sistema sanitario que, posiblemente y gracias a ese aporte, colapse. 

Queda demostrado así que el sujeto humano suele realizar acciones que les traen satisfacción inmediata sin medir sus consecuencias mediatas. Salir a tomar una cerveza con amigos es la satisfacción inmediata y contraer el virus y enfermarse y enfermar a otros, es la consecuencia mediata. Esto demuestra que no existe el ciudadano autogobernado como categoría universal, aunque puedan existir excepciones.

Con estas medidas de aperturas de locales pareciese que el Gobierno de la Ciudad no tuviese en cuenta que lo humano incluye el componente de lo pulsional. No se puede confiar únicamente en el componente volitivo de la conducta, ya que gran parte de sus móviles no nos son conocidos pudiendo generar conductas nocivas. Esto es bien sabido por el psicoanálisis pero también por el marketing y la publicidad, tampoco lo ignora la política y menos aún el Derecho. Efectivamente si en una sociedad se apelara continua y exclusivamente a la "responsabilidad individual" no sería necesaria la existencia de la Ley ya que todos los miembros de dicha sociedad, en virtud de su "responsabilidad", obrarían bien. Si todos fuesen responsables, entonces no serían necesarias ni las leyes ni las sanciones. No existiría el mal obrar. Sería esa una utopía al estilo del "buen salvaje" de Rousseau. Pero en la vida real las cosas no funcionan así. En la vida real la gente infringe leyes, viola prohibiciones, comete delitos, incumple reglas y todo eso para lograr su propia satisfacción individual; por eso las sanciones previstas por la Ley son necesarias, para poder ordenar el funcionamiento social. 

La apelación a la responsabilidad claramente no es suficiente y tiene que instrumentarse un sistema de sanciones a quien incumple las normas -sean comerciantes o consumidores- si se quiere mantener un funcionamiento lógico y evitar la explosión de contagios.

Desde el psicoanálisis sabemos que lo simbólico de la ley es lo que permite ordenar el desorden de lo imaginario. Si desde el Estado se promueve la "responsabilidad individual" pero sin aplicar ninguna ley que sancione la irresponsabilidad que va en detrimento del interés comunitario; entonces sólo se estará alimentando el orden imaginario en el que los individuos confrontarán unos con otros para defender sus intereses individuales. Apelar solamente a la responsabilidad pero sin que la irresponsabilidad tenga consecuencias legales, es preparar el terreno para el "sálvese quien pueda", es instigar a la violencia y es jugar con fuego ya que, en este contexto, el incumplimiento de esas normas tienen consecuencias mortales no sólo para quien las viola sino también para el resto de la sociedad, incluyendo a quienes las cumplen. 

 Ante este panorama de desorden propuesto desde un gobierno que solo confía en el esfuerzo de cada uno, no sería extraño que algunos ciudadanos que respetan las normas y se indignan ante la violación que otros ciudadanos hacen de ellas y ante la posibilidad cierta de verse directamente afectados por esas conductas irresponsables -en tanto aumentarían los contagios- traten de hacerlas respetar ya que el Estado no lo hace. Creo que esa es una posibilidad que quienes gobiernan está ciudad tendrían que tener presente porque si algo así ocurre serán también responsables por ello. Si no se establece un orden se corre el riesgo de llevar a la confrontación y eso es inaceptable.

Según declaraciones de hoy del Vice Jefe de Gobierno  porteño la posición pareciera seguir siendo la misma y la estrategia también, a pesar de que la realidad de este fin de semana indica que es equivocada, al menos si se trata de cuidar la salud y la convivencia de los ciudadanos.


Silvio Rivero






sábado, 5 de septiembre de 2020

ESPERANDO LA CARROZA... FÚNEBRE

Anoche en la ciudad de Buenos Aires, por orden del Jefe de Gobierno y en aras de la recuperación económica de los comerciantes gastronómicos, se reabrieron los locales con "mesas en la calle". Se pudieron ver imágenes que hicieron surgir en mi la sensación de estar viendo una película de grotesco criollo, de la cual "Esperando la carroza" es su principal exponente.

Las escenas vistas anoche en la que jóvenes se encontraban y amontonaban a tomar una cerveza, era tan grotescas y patéticas como las de esa hermosa y amada película. Todo era absurdo y peligroso y las imágenes transmitían la idea de que, como dice en la película el personaje de China Zorrilla, "aquí ni ha pasado nada" y el virus ya no existe en esta ciudad.

El comportamiento irresponsable de esos jóvenes era lo esperable por parte de todos, excepto por las autoridades porteñas que, tozudamente, insisten en apelar a una "responsabilidad individual" que anoche dió nuevamente pruebas claras de que no existe, al menos en ese sector social, rango etario y bajo esas circunstancias.

El director de esta realidad de la ciudad, que anoche mostró escenas que me parecieron de película, no parece estar dirigiendo bien y de seguir así "la carroza" va a llegar para muchos y gastarán el camino al cementerio de la Chacarita de tanto transitarlo.

Ojalá, como en la verdadera película, las escenas vistas anoche sean fruto de una mala decisión -tal como en el film fuera la decisión de la partida de mamá Cora, provocando los angustiantes malos entendidos- y ojalá también, como en la película, en la vida real esos malos entendidos dejen de serlo y se revierta esta mala decisión para llegar a un final feliz  


Silvio Rivero