lunes, 14 de septiembre de 2020

EL DILEMA DE LAS REDES SOCIALES O LA PÉRDIDA DE LA REALIDAD



Caracterizada como docu-serie "El dilema de las redes sociales" se puede ver en Netflix. Es por un lado, un documental con testimonios de ingenieros, programadores y otros profesionales que conocen las redes sociales por dentro por trabajar o haber trabajado en ellas y es también una película, ya que existen actuaciones que recrean escenas en las que las redes sociales son las protagonistas.

Realmente llama a la reflexión ya que explica muy bien el contexto sicial en el que las redes se insertan y al mismo tiempo muestra como lo modifican. 

Se habla así de un "capitalismo de control" a través de las redes sociales. Se muestran los mecanismos de "tecnología persuasiva" con su dinámica psicológica de "reforzamiento positivo intermitente" que hacen a las redes tan adictivas. Se dice claramente que los algoritmos están construidos para "explotar la vulnerabilidad de la psicologia humana" y se llama la atención sobre un aspecto alarmante de la tecnología artificial: su independencia del control humano, lo cual ya está ocurriendo. Se plantea la velocidad de crecimiento de las fakes news y el motivo de ello: las noticias falsas venden más que las verdaderas. Se muestran así las noticias falsas que, en este contexto de coronavirus han generado los movimientos anticuarentena.

La película muestra también la construcción que hacen las redes con una verdad ajustada a cada usuario de quien conocen perfectamente sus ideas, sentimientos y preferencias. Así las redes moldean mundos para cada uno generando lo que hoy vemos a nivel global: estados de tensiones y polarizaciones extremas. En este sentido el caso de mayor efecto de polarización provocado por las redes es el de Birmania donde, a partir de ellas, se generó una guerra civil.

Uno de los testimonios expresa que, de no poner límites al poder de las redes, el mundo podría caer en una guerra civil y basta ver todo el documental para advertir qué dicha afirmación no tiene un gramo de exageración. 

Tristan Harris, diseñador ético de Google dice que las redes han logrado que no exista una verdad y que por lo tanto no podamos acordar en ese punto que es la condición mínima del diálogo. La tecnología, dice, aplicada a las redes, saca lo peor del ser humano y genera polarización, desconfianza en los demás, indignación, soledad, distracción, incapacidad para resolver problemas reales, caos.

Desde el psicoanálisis sabemos que la realidad tiene estructura de ficción pero las redes han conseguido generar verdades que el usuario no entiende como particular sino como universal, no las entiende como fruto de su ficción o su punto de vista, sino como realidad compartida por todos, y eso porque efectivamente ve esa realidad en su pantalla. Lo que no sabe es que por obra de los algoritmos cada uno ve una realidad distinta en su pantalla. Así el usuario creyendo que todos ven la misma realidad cree compartir "la realidad" con otros.

Los testimonios en la película dicen que el negocio hoy es experimentar con seres humanos y las redes experimentan con todos nosotros. Una frase representa bien esta realidad: "si algo es gratis es porque el producto sos vos."

La película muestra que percibir el mundo a través de las redes llevará indefectiblemente a una pérdida de la realidad, como la que ya podemos ver y que generan, por ejemplo, los movimientos anticuarentena, antivacunas, el terraplanismo y el negacionismo. 

Una película necesaria y recomendable.


Silvio Rivero




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